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No se puede expresar en palabras la furia y rabia del pueblo del mundo
ante la bárbara agresión desencadenada por los imperialistas
estadounidenses y su fieles perros falderos ingleses. Con oposición
de la inmensa mayoría del pueblo del mundo, incapaz siquiera
de encontrar apoyo de la mayoría de sus aliados y títeres
tradicionales, Estados Unidos ha mostrado que confía en sólo
una cosa: la abrumadora superioridad de su maquinaria de muerte y destrucción.
En los últimos meses un grandioso movimiento de masas ha barrido
todo el planeta. Millones y millones de personas se han manifestado
en las calles con un sencillo y poderoso mensaje: ¡No queremos
esta injusta guerra! Sin embargo Bush y sus compinches no prestaron
atención. ¿Significa esto que no se ha logrado nada en
los últimos meses? ¡Mil veces no! La lucha del pueblo de
todos los países ha creado condiciones mucho más favorables
para proseguir la próxima y más difícil etapa de
oponer resistencia a esta guerra. Bajo la presión de la oposición
mundial por parte del pueblo, Estados Unidos ha sido obligado a quitarse
su hoja de parra de una resolución de la ONU y ha quedado desnudo
ante el pueblo del mundo para que todos vean sus horrendas y sanguinarias
características. La fortaleza de las fuerzas que se oponen a
la guerra, si bien no suficiente para detener el estallido de la guerra,
ha crecido a pasos agigantados. No será fácil derrotar
la guerra de agresión de Estados Unidos-Inglaterra, pero la historia
ha visto heroicos ejemplos -como el de la derrota de Francia en Argelia
y la de Estados Unidos en Vietnam, en las que una fuerza superior fue
a la larga puesta de rodillas mediante la lucha decidida apoyada por
la gente de todo el mundo amante de la justicia.
No podemos predecir el curso de esta guerra. Pero sabemos que el nivel,
la intensidad y la amplitud de la oposición del pueblo a ésta
tendrán un efecto importante en atizar una más valiente
resistencia por todo el planeta y en limitar la libertad de los que
hacen esta guerra de decir y hacer lo que les place. Para ellos es un
problema a nivel de todo el planeta y nosotros tenemos que juntar nuestras
fuerzas alrededor del mundo como corresponde.
¿Qué se necesita? Acelerar e intensificar la lucha. Congregar
al pueblo de cada país para ver que sus propios intereses más
profundos residen en derrotar esta guerra de agresión. Combatir
vigorosamente toda forma de complicidad entre los gobiernos y la guerra
(especialmente bases militares, derecho de sobrevuelos y toda forma
de cooperación militar).
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