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Pronunciamiento de la Organización Femenina 8 de Marzo (Irán-Afganistán) distribuido en Mumbai (India) el 16 de enero de 2004, durante la intervención de la Premio Nobel de Paz, Shirin Evadi en el FSM. Traducido y publicado por las Brigadas Antiimperialistas –Colombia |
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los hombres y mujeres antiimperialistas participantes en el Foro Social
Mundial: ¡Shirin Ebadi no quiere "Otro mundo"! |
| ¡Saludos
a todos los rebeldes que participan en el Foro Social Mundial en Mumbai!
¡Solidaridad en la lucha contra el sistema global de explotación y avaricia! ¡Contra los guerreristas imperialistas! ¡Saludos a todas las hermanas que en todo el mundo luchan por la emancipación de la mujer! |
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Hemos sido informadas de que Shirin Ebadi de Irán hablaría en este Foro. Por tanto, decidimos informarles de sus erróneas concepción y política, que, creemos, son muy dañinas para la causa de las mujeres iraníes de su emancipación de la opresión bajo la República Islámica de Irán. Para criticarla partimos de este gran lema: “OTRO MUNDO ES POSIBLE, LUCHEMOS POR ÉL”. Shirin Ebadi simplemente no cree en esto. Es una persona del statu quo. Ella representa una tendencia política en Irán que cree en rectificar desde adentro el agonizante, corrupto, absolutamente opresor y odiamujeres régimen islámico. No es que ella y sus amigos de la misma tendencia hayan sido tratados bien por el régimen islámico. Por el contrario, a veces han sido encarcelados por sus críticas blandas y a pesar de su actitud conciliadora y apaciguada hacia el régimen islámico. El problema con esta gente es que le temen más a la rebelión revolucionaria del pueblo de Irán que al mismo régimen islámico. Ella ha sido una defensora de la llamada “ala reformista” del régimen islámico de Irán. Esta facción es identificada con el presidente del país (Jatami) y la mayoría del parlamento islámico. Defiende esta dizque ala reformista no porque realmente trabaje por “reformar” la República Islámica de Irán. ¡No! Esta facción del régimen es sólo un diferente grupo de interés dentro del absolutamente reaccionario régimen de la República Islámica. Shirin Ebadi y la gente de su tipo han estado apoyando esta rama del régimen porque creen que el pueblo de Irán no tiene más opción que escoger “el mal menor”. Alaban la igualmente criminal “ala reformista” del régimen islámico porque en matonismo clasifica como “mala” con respecto a los “peores” matones del régimen islámico (es decir, a la llamada “ala conservadora” del régimen). Y según la retorcida lógica representada por Shirin Ebadi, ¡el pueblo de Irán (tanto más las mujeres) estarían mejor si los matones “malos” dominaran en vez de los matones peores! ¡Qué sublime visión de la liberación! ¡Suena muy generosa sobre lo que es bueno para el pueblo de Irán! ¿Cierto? Luego de recibir la noticia del Premio Nobel, Ebadi dijo en una entrevista que ¡el Presidente Jatami merecía este premio más que ella! Y este presidente es un hombre que estaba entre los mulás de alto rango en el séquito del Ayatolá Jomeini en 1988 que ordenó las ejecuciones en masa de miles de jóvenes revolucionarios, hombres y mujeres, a mediados de 1988. Es un hecho bien conocido en los círculos políticos de Irán que Jatami (en esa época ministro de Orientación y Cultura del régimen islámico) estuvo entre el puñado de líderes religiosos que firmó una carta al Ayatolá Jomeini proponiendo tal “solución” al problema de los presos políticos en Irán. Sí, en realidad él debería haber recibido un premio mundial por sus sanguinarios crímenes contra las mejores hijas e hijos de los pueblos de Irán. Ebadi no desaprovecha ninguna oportunidad para alabar al parlamento islámico en Irán. Los amigos de la India y otros países del llamado Tercer Mundo conocen de memoria el tipo de procesos electorales que producen los parlamentos en estos países: un sórdido proceso lleno de abiertas intrigas y política tras bambalinas por el poder, compra de votos y amenazas de muerte. En este frente Irán clasifica entre los primeros al igual que en la magnitud de su sufrimiento humano durante los terremotos. Éste es el tipo de régimen que enfrentan las mujeres en Irán al igual que la demás gente y que han estado combatiendo implacablemente sin rajarse. Shirin Ebadi hace la asombrosa afirmación de que el Islam es compatible con los derechos de la mujer y de los niños. Arundhati Roy [la famosa escritora y activista de la India] está presente en este Foro. Le preguntamos ¿qué diría si alguien hace tal afirmación sobre las religiones hindú o cristiana? ¿No es claro que todas estas religiones son baluartes del patriarcado y la supremacía masculina? Shirin Ebadi trata de argumentar que “una nueva lectura” del Corán —el libro sagrado del Islam— resolverá este problema. Pero el Corán es tan claro y sin ambigüedad sobre ordenar la sumisión de la mujer al hombre, y la literal propiedad de los hijos por el papá (al punto de que los papás pueden casar con cualquier hombre a sus hijas desde los 5 años) que ningún grado de generosa “relectura” de éste cambiará su carácter opresivo. Y sólo cambiará el carácter de aquellos que traten de “releerlo” desde una perspectiva progresista, porque quienes se aventuren por este camino tendrán que recurrir a los peores tipos de demagogia. Ese libro es la principal fuente de la Sharia, las opresivas leyes islámicas. Luego de 25 años de régimen teocrático, el pueblo de Irán ha llegado a la profunda convicción de que el primer paso en la realización de sus derechos democráticos es la separación entre el Estado y la religión. De hecho, objetivamente, es imposible tener un movimiento femenino progresista en Irán y Afganistán sin respaldar tal demanda y luchar por ella. Las potencias imperialistas de Norteamérica y Europa prescriben un “Islam moderado” para los países del Medio Oriente. ¿Qué quieren decir con esto? Con seguridad no es por su tolerancia hacia “otras culturas”, ni representa su colonialista actitud condescendiente hacia los pueblos de estos países. Lo que quieren decir con esto es que determinado sector de la élite dominante debe seguir manteniendo las riendas del poder en estos países pero que con el fin de apaciguar la furia de las masas deben limarle el filo a su sistema. Eso es lo que quieren decir. Esto es un reflejo de su alianza con las clases dominantes en estos países que han sido tan leales sirvientes de los imperialistas en la explotación de los pueblos y los recursos naturales de la región. Lo que ellos quieren decir queda claro de su proyecto en Afganistán. El Estado afganistano, fabricado por EEUU y la ONU, acaba de aprobar una constitución, que es como una “nueva lectura del Talibán” atropellando los derechos más fundamentales de la mujer y cubriendo esto con un delgado velo de frases decorativas como ¡“se prohíbe la discriminación contra la mujer”! El profeta Mahoma también dijo: no debe haber discriminación contra la mujer; ¡acuéstense con todas por igual! Hoy la promoción de la religión por parte de las potencias imperialistas es una forma de apaciguar a las masas que tienen un ánimo explosivo contra la pobreza y la intolerable miseria que el capitalismo mundial globalizado ha impuesto sobre ellas. Las grandes potencias consideran necesario utilizar la herramienta de la religión para controlar la furia de las masas y desviarla. El Bush de la Casa Blanca sin duda conoce el lema de Napoleón Bonaparte: “No necesito la religión sino para controlar al pueblo”. Probablemente también ha aprendido muchas cosas de la experiencia del reaccionario régimen islámico en Irán. En la cruzada moral de Bush el derecho de la mujer al aborto ha sido la primera víctima. En Irán, cuando los ayatolás agarraron el poder con la ayuda de las potencias occidentales y matando nuestra revolución, ellos lanzaron primero una feroz ataque contra las mujeres de Irán imponiéndoles a punta de pistola el cubrirse de pies a cabeza. Seguramente hay alguna gente en este Foro que comparte la misma lógica de pensamiento de Shirin Ebadi: que la única esperanza para las masas es escoger entre lo MALO y lo PEOR del sistema. Sabemos que el Foro Social Mundial no es “una tendencia de pensamiento” solamente. Están quienes pertenecen a gobiernos socialdemócratas de Europa y tratan de impedir que los vientos de rebeldía penetren el movimiento mundial antiglobalización. Están quienes pertenecieron a la generación militante de los sesenta pero hoy representan los sentimientos de los intelectuales de clase media de diferentes países. Tal o cual crimen de los imperialistas y sus instituciones mundiales los enfurecen. Eso es bueno. Pero también siembran ilusiones de que, mediante la presión del pueblo y el diálogo, puede crearse un sistema económico y social justo a nivel internacional, sin revolución. Y hay muchos jóvenes de mentalidad revolucionaria cuyos nobles objetivos representan los sentimientos y las inquietudes de los pisoteados del mundo que quieren hacer estallar, lo más pronto posible y por los medios que sean necesarios, la caneca de porquería de este frío e implacable mundo de avaricia y ganancia y de guerras injustas. Hacemos un llamado a aquellos revolucionarios que no han bajado sus miras ni aspiraciones por realmente “otro mundo” y no han sido cooptados por el sistema: queremos unir a los activistas de clase media, intelectuales y artistas con los oprimidos del mundo para luchar contra este completamente despreciable e injusto sistema global. Pero no queremos que ellos sean el caballo de Troya del statu quo. Es posible lograr una limpia y elevada unidad mediante la abierta discusión y debate de la estrategia revolucionaria frente a la no revolucionaria para la lucha y resistencia del pueblo del mundo. Creemos que estas diferentes tendencias deben discutirse abiertamente con el fin de que quede claro cuál es el OTRO MUNDO que queremos. Todo intento por acabar con las tendencias revolucionarias y cabalmente antiimperialistas en este movimiento mundial será sumamente dañino para la unidad del pueblo del mundo contra el sistema imperialista y la reacción. La solución a los problemas del mundo no reside en reformar este sistema o algunas partes de él, sino que reside en oponérsele en su totalidad en todas partes del planeta. Todos los que se oponen de verdad a la globalización y a las guerras de agresión imperialistas tienen que reconocer este hecho. Resolvamos que ¡Otro mundo sin imperialismo ni reacción es posible, luchemos por él! |
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16 de enero de 2004 |
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